- Buen día gallego, como andas. Que desastre viejo, esto es una joda, esto de las candidaturas testimoniales.
- Si viejo es una joda.
- Que desastre gallego, no se a quien votar ¿Vos a quien vas a votar gallego?
- Yo voy a votar al segundo.
- ¿Quien es el segundo?
- De Narvaez.
-Pero ¿Vos sabes quien es De Narvaez, Gallego?
Un corto silencio
- Lo voto para hacerle un poco de contra.
- Yo no voy a votar a nadie. Yo no voy a ir a votar.
- Sabes que pdio Scioli para venir a Lomas ( dice el gallego)
-¿Que?
- Que las calles las hagan de una sola mano
-JaJaJaJaJaJaJa
-JaJaJaJaJaJaJa
Vino el tren y nos fuimos todos.
El gallego es un argentino que seguramente por sus origenes familiares, lo apodan el Gallego, tiene un puesto de diario en el anden 4 de la estacion de Lomas de Zamora. Hace muchos años que lo atiende y también hace muchos que me paro a leer los titulares de los diarios. Es un trabajador, tiene por costumbre tapar las primeras paginas de los diarios con distintos elementos, lo que impide una lectura total de los titulares, como diciendo, si queres leer, comprame el diario.
Tiene tambien un factor común que en los años que llevo tomando el tren, lo ha caracterizado y es que siempre está en contra de los que gobiernan, siempre para el han sido y son un desastre. Solo lo escuche hablar bien del que el apoda "El Cabezon".
Como el otro personaje del dialogo inicial, son muchos los conocidos que se paran a hablarle.
El de este dialogo, se lo notaba realmente preocupado y parecia que acudia al gallego, adjudicandole alguna sabiduria popular, dado su oficio y sus canas al viento en las madrugadas de Lomas de Zamora.
Tal vez esperaba del gallego una visión que le sirviera para definir su posicion de indeciso.
Pero se ve que la respuesta del gallego lo desorientó mas, se lo noto decepcionado con la respuesta y sobre el pucho, de indeciso, de no saber a quien votar, abruptamente decidio no ir a votar.
Al gallego, tampoco parecio gustarle la justificación de su propia respuesta y un poco incomdo busco una salida a su ansiedad, haciendo un chiste que sirvio para la distención.