Había una vez un señor nacido el una provincia argentina, era del campo aunque en realidad vivía en la ciudad, pero había trabajado en el campo y sabia mucho del tema. Desde su juventud siempre se destacó por ser una persona frontal, se autodefinía como decente, honesto y patriota. También como uno de los gringos que hicieron grande a este país.
Razón no le faltaba en decir eso, porque las corrientes migratorias promovidas desde nuestras tierras trajeron muchos hombres y mujeres que le aportaron a Argentina, todas sus ganas de progresar, mucho sacrificio y su cultura en el sentido más amplio de la palabra. A cambio, se encontraron con una tierra que los recibía sin exigencias para radicarse y buscar las oportunidades que su patria de origen no solo no les brindaba, sino que la situación que atravesaba la transformaba en una patria expulsiva.
Estas corrientes migratoria propiciada por los estados procuraban que la propuesta cubriera las necesidades de ambas partes, es decir que el resultado fuese ganador-ganador. Después la realidad que siempre difiere de la teoría, dio como resultado que algunos ganaron poco, algunos perdieron y otros ganaron mucho.
Dentro de ese segmento de la historia argentina, pero solo dentro de ese segmento, es donde podemos ubicar los orígenes del señor de esta historia.
En este contexto de inmigraciones, muchos hombres y mujeres de otras nacionalidades fueron recibidos y poblaron e hicieron grandes muchos pueblos de nuestra patria, hasta llegaron a fundar nuevos pueblos. Para los pobladores locales eran los gringos. Las generaciones fueron pasando y los descendientes pasaron a ser los gringos argentinos, pero solo por el origen porque el arraigo a la tierra de esas generaciones que sobrevinieron a las migraciones fue grande, nacieron, se educaron, trabajaron formaron sus familias y murieron en su patria.
Lo de gringo, en el campo, tiene ya mas que ver con los orígenes que con el presente.
Bueno, este gringo argentino llegó a la madurez no sin antes, y fruto de su compromiso con los pequeños productores del campo que habitaba lograr ser un referente muy valido. Tal es así que tuvo la suerte de ser elegido para liderarlos en una organización social que defendía los derechos de sus integrantes.
En el interior de nuestro país y especialmente los pequeños productores históricamente fueron y lo son aun como se define este gringo del que les hablo, gente trabajadora, esforzada, decente, frontal y patriota, será seguramente por esa identificación que vieron en el, que lo eligieron para que los represente en la histórica organización que como todas las organizaciones de base, son las que por suerte empujan del carro para el lado de la justicia cuando la injusticia se hace realidad. En ese momento aparecen emergiendo con sus reclamos que gracias a estar organizados pueden hacerse sentir.
Un día, llegó la buena para el campo, y el gringo argentino, despierto como es, con la honestidad que siempre lo caracterizó, vio que estaban dadas las condiciones para hacer un dinero. Esto de ninguna manera le generaba conflicto porque no estaba haciendo nada que la ley penalice, ni las costumbres del momento sancionen, sino por el contrario, se trató de una ola que invadió a todo el campo.
El mundo fue cambiando, coincidieron una serie de factores que se complementaron. Las necesidades externas de alimento de otros países, la escasa población de nuestro país respecto de su territorio, la riqueza natural de nuestro suelo para generar alimentos, productores dispuestos al esfuerzo, una legislación débil que facilito el uso de productos químicos que estaban prohibidos en Europa y la necesidad del estado argentino de financiarse con lo que tenga a mano , no para salir de la dependencia económica, sino por el contrario, producto de esta dependencia, negarse el derecho de poner en tela de juicio algunos ensayos de otras naciones, ya sea en el sector económico, laboral y también el agrario. En este sector, que es el paño en el que mejor se movía el gringo, se dieron esas y otras condiciones para hacer buenos negocios, que por todo lo expuesto anteriormente eran lícitos y la moral del gringo ni se debía mosquear.
Lo cierto que el tipo se las rebuscó para trabajar como agricultor, entre 700 y 800 hectáreas de campo de la zona de mejor rendimiento del país. No eran todas de el, pero era posible alquilar tierras, trabajarlas e igual daba ganancia.
En aquella época no se cobraba como ahora retenciones, solo había que pagar el impuesto a la ganancia, pagarle un salario digno en blanco a la peonada, el crédito para las nuevas maquinas, esas que te hacen casi todo, además un gasto se iba en semilla.
Había llegado el momento de la siembra directa en la argentina, por supuesto que la misma traía beneficios para el suelo, o eso se decía.
“La siembra directa fue introducida por la agricultura moderna hace unos cuarenta años, esta práctica cubre oficialmente 96 millones de hectáreas sobre el planeta (es decir, 4 veces la superficie agrícola de Francia). Empezó con el loable deseo de luchar contra la erosión de los suelos. Sin embargo, se volvió la agricultura la más tóxica del mundo (quimeras genéticas + pesticidas a ultranza) y uno se podría preguntar si la lucha contra la erosión no era un gentil pretexto para aumentar, en forma considerable, los beneficios de la mafia que controla la agroquímica y las quimeras genéticas”
Fuente Dominique Guillet , 20 de mayo 2007 - Association Kokopelli. France
Pero la siembra directa no vino sola, porque sola no funcionaba, vino con un producto nuevo que junto con la semilla nueva que trajeron los otros gringos, los mas bravos de todos, los de EEUU, hacían de la siembra directa y su rinde, algo así como magia para el gringo que tanto tiempo había trabajado de sol a sol, remando siempre, en las buenas y en las malas.
El gringo estaba contento, porque con la nueva tecnología que podía comprar en los negocios de su pueblo, podría hacer de su campo, una mina verde, verde por el color que tomaba su siembra y también verde por los dólares que le daba de ganancia. Bien merecido lo tenia el gringo argentino, el nunca le había esquivado al bulto y no le iba a esquivar ahora que se podía hacer rico.
Encima todo era legal y si había algo que no era correcto o que embromaba a alguien, como dice un filosofo de mi barrio, “El que ignora no traiciona ni delinque” Si habláramos en términos judiciales, se diría que es inimputable.
El gringo hacia su negocio y ganaba bien.
El que vendía la semilla mágica y el juguito que hace crecer las plantas ganaba bien.
El que vendía las maquinas que te hacen casi todo con la siembra directa también ganaba plata.
El que alquilaba su campo porque no se quería molestar en trabajar como el gringo, también ganaba.
El estado, estaba insertado en la economía mundial y conseguía créditos gracias a permitirle a los de afuera que hicieran sus negocios, aceptando las recetas y las políticas dictadas para legislar en nuestro suelo a favor de los recetadores externos, es decir el estado ganaba por pertenecer al contexto económico internacional y se suponía que todos los argentinos ganábamos aceptando recetas de afuera, porque eso hacia que no nos echaran del planeta como si fuésemos extraterrestres. Por lo menos, palabras mas palabras menos, eso nos daban a entender. La verdad que daba miedo, tal vez de eso se trataba, de que nos de miedo.
También ganaban los empleados del gringo que trabajaban en sus campos, ganaban porque el trabajo ya no era tan rudo, era más tecnológico y entonces les mejoraba la calidad de vida a los trabajadores que quedaban.
Ganaban los que necesitaban mano de obra ya que la desocupación por cambio de tecnología, producía desocupados del campo que migraban a donde podían y pasaban a ser mano de obra barata y disponible.
Había muchos ganadores y siguieron apareciendo más.
Un día empezaron a aparecer como ganadores los médicos de los pueblos, las clínicas, los laboratorios de análisis y los que más empezaron a ganar fueron los laboratorios. Si, los laboratorios, no se si los mismos que inventaron la semilla mágica, pero estos vendían medicamentos. Puede ser que sean otros, aunque con esto de las sociedades anónimas y los accionistas, quien te dice, los dueños podrían ser los mismos.
La siembra directa se transformó en un circulo virtuoso, donde todos ganaban, y ganaban tanto hasta que un día el estado que había tocado fondo, decidió por decreto de un senador que ejercía la presidencia Argentina, cobrarle a los productores como al gringo, un 10% de retenciones a lo que exportaban.
Los productores se sintieron orgullosos de poder ayudar a la nación que estaba en problemas y con el patriotismo que siempre los caracterizó, aceptaron de muy buena gana.
Bueno, mientras tanto, el gringo con sus hectáreas se las rebuscaba como buen padre de familia para ganar unos mangos y darle bienestar y estudio a sus seres queridos. Se imaginan al gringo, estaba chocho, había logrado lo que todo trabajador honesto quiere para sentirse realizado. Había logrado un estado de bienestar para los suyos. Eso no era poca cosa en la argentina que se caía a pedazos.
La cosa estaba cada vez mas buena, hasta que parece que se puso turbia porque el estado, insaciable, como veía a los gringos que ganaban mucho, les aumento las retenciones, no le gusto nada al gringo pero el margen era muy alto y se la banco
Después por estas cosas que no tienen explicación lógica pero hay expertos para explicarlas de todas las formas cada vez se ganaba mas porque parecía que los chinitos del otro lado del planeta, les encantaba nuestra comida y el estado que en la Argentina tiene fama de vago, de querer ganar plata sin laburar, les aumento otra vez las retenciones. El gringo ya empezó a mirar para los costados, acá me están jodiendo dijo y comenzó a juntarse con su gente, gente buena, pero también aparecieron los de siempre, los que está en todos lados, si, apareció también la mala junta.
El estado le estaba sacando la plata del bolsillo a muchos gringos y a, otros re re gringos y como en todas las historias de ficción en esta tampoco podía faltar, ¿que paso? Apareció la gota que rebalso el vaso.
Otra vez el estado, queriendo aumentar la retenciones y hay si se pudrió todo viejo. Flor de lío se armó.
El gringo que no lo conocía nadie, se hizo famoso, armo semejante revuelo que le empezaron a hacer reportajes por televisión y le entro a gustar las luces de las cámaras y el micrófono. Sacó a relucir su capacidad para liderar protestas que el consideraba validas y algo de razón tendría porque logro mucho consenso, hasta hizo que un vicepresidente, por primera vez en la historia se fuera del gobierno, pero sin renunciar a su sueldo.
En realidad entre nosotros, no fue el gringo el que convenció al vicepresidente, la verdad se la llevará a la tumba el vice, pero es comprensible, en un negocio en el que todos ganaban a quien se le podía ocurrir hacerlo poco rentable o peor aun rentable para pocos.
Sus razones tendría el vice que se hizo amigo del gringo, al punto que capaz que lo invite a hacerse político. A buena hora, si se mantiene honesto como al principio.
Pero algo empezó a llamar la atención de algunos, claro con el revuelo que se armo en el país, que hasta faltaba carne en las góndolas, la gente que antes no miraba o miraba solo lo superficial, empezó a dudar hasta del gringo, porque no se lo ve ignorante, entonces puede tener muchas razones cuando protesta, pero sigue con malas juntas y ya a esta altura mucha gente no tiene claro que es lo que defiende.
Además como dije, no se lo ve ignorante, entonces como el que ignora no traiciona ni delinque, el que no ignora, se tiene que hacer cargo de lo que dice y de lo que defiende.
Hace mucho que no se lo ve como antes, pero es capaz de aparecer, como es honesto y patriota, está públicamente en contra de todo lo que contamina, porque es un hombre que se crió rodeado de naturaleza y hoy en día las cartas de la contaminación ambiental ya están sobre la mesa, se diría que ya es una exigencia popular.
Yo no se, pero se me hace que por su esencia de buena persona, esté sufriendo algún conflicto existencial, porque a esta altura de los acontecimientos, gracias a la siembra directa, y viendo quienes son los ganadores que trajo esa practica y por otro lado los perdedores que viene dejando en el camino, estar apoyando la continuidad de eso, es como mínimo raro.
Pero bueno, el gringo es cabeza dura, le gusto el baile, y como baila bien, muchos se pusieron a bailar con el. Ahora esta chacarera parece que nunca se acaba y el gringo está por el medio de toda la gente que se largó a bailar y para mi, que confío en la esencia de las personas, se me hace que no puede salir.
Otra posibilidad que se me ocurre es que una noche que lo trajeron a la capital, a una reunión con gente que tiene mucho poder, se encontró con el diablo, porque el diablo existe no es joda, el gringo le chingo y le vendió su alma.
Continuará………………………..
La unica opcion politica que hemos tenido los Peronistas fueron Nestor y Cristina. Del otro lado quedaron los traidores que se han aliado a las patronales, a la oligarquía. Le pasó a Perón y a Eva, como no le iba a pasar a Nestor y a Cristina
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sábado, 14 de febrero de 2009
martes, 10 de febrero de 2009
¿Que presente queremos para nuestro futuro?
Para el año 2050, cuando nuestros hijos sean adultos y nuestros nietos ya estén cursando algún nivel de escolaridad se espera que la población mundial alcance los 9500 millones de personas, hoy es de 6750 millones, lo que representará un aumento del 40% aproximadamente. En consecuencia podemos inferir que la demanda de alimentos aumentará de manera lineal con ese crecimiento como también el consumo de energía, el que tendrá su relación respecto de la cantidad de habitantes.
Conclusión, los desafíos del futuro están tan a la vista que afectaran a seres queridos que veremos nacer y desarrollarse.
Los países dueños de las tierras y de la energía serán independientes, porque de la tierra se extraerán los alimentos y la energía.
Es una obviedad que la producción agrícola y ganadera deberá buscar la manera de crecer para satisfacer las necesidades mundiales, la actualidad mundial y nacional nos demuestra que muchas corporaciones, que ya conocen estos pronósticos han comenzado con avanzadas de aumento de productividad respecto de las tierras, en la mayoría de los casos sin medir las consecuencias respecto del ecosistema ni de los resultados de esa aceleración en los procesos sobre los consumidores de esos alimentos que son genéticamente manipulados para que la productividad se cristalice en mayor rentabilidad.
En la Argentina, nuestros gobernantes del presente y los del futuro próximo, decidirán por nosotros que clase de país seremos , tal vez en algunas carpetas que siempre serán secretas y que tienen que ver con los que gobiernan y los que ejercen el poder, que no siempre son los mismos, exista un modelo al que ya se esté apuntando. Tal vez ya haya algún plan para nuestro país del 2050.
Seguramente por la ideología que domina al mundo y que produce los personajes del poder visible, me animaría a decir que querrán vendernos el viejo mito de que seremos el granero del mundo y que la prosperidad se derramará sobre el suelo de nuestra nación.
El que se oponga a esa predicción será considerado como mínimo un traidor a la patria, por eso se hace necesario ser muy desconfiado de los discursos patrióticos que no vengan acompañados de una distribución equitativa de las tierras que producen alimentos.
En nuestro imaginario colectivo, se nos ha internalizado desde la escuela primaria, que en algún momento fuimos granero del mundo y por eso fuimos prósperos, el problema es que fuimos granero y no fuimos dueños de los granos. Muy pocos argentinos fueron dueños de los granos. Hoy estamos en una situación muy parecida y a futuro podría ser peor aun.
Hoy, la ambición por una renta extraordinaria, está haciendo que no se tengan en cuenta las consecuencias de la acumulación y cuando ellas emergen, ocupan muy pocos espacios de difusión.
Siempre un Dakar, una eliminatoria para un mundial, un hecho de inseguridad o un escándalo político que día a día nos haga distraer la atención del proceso que ya está en marcha, seguramente no va a faltar. Mientras que critiquemos a un técnico, a un jugador, nos distraigan con cataratas de hechos violentos o con votaciones telefónicas para programas de consumo masivo, que tal vez sin querer sean funcionales al genocidio que se viene, será difícil la difusión.
Digo genocidio y suena como demasiado, hasta la panza me hace ruido, porque el genocidio mas conocido implicó la muerte de aproximadamente 6 millones de seres humanos, pero estas practicas actuales donde la ética es solo discursiva, podría causar muchas victimas y tal vez 6 millones sean pocos.
Sin ir más lejos, después de años de denuncias de los habitantes del barrio Ituzaingo, de Córdoba, rodeado de campos de soja, lograron que la Justicia prohíba fumigar con agrotóxicos cerca de zonas urbanas. De cinco mil habitantes, 200 tienen cáncer. Todas las familias tienen un enfermo.
"El endosulfán es un fuerte insecticida utilizado para el control de plagas en algodón, tabaco, sorgo y soja, entre otros. Entre sus principales comercializadoras se encuentra la empresa Agrosoluciones, unidad dedicada al agro de la multinacional química Dupont. Las compañías agroquímicas no mencionan sus efectos sobre la salud, a pesar de que la Red de Acción sobre Plaguicidas (PAN) –integrada por 600 organizaciones de 90 países- afirma que “los efectos del endosulfán incluyen deformidades congénitas, desórdenes hormonales, parálisis cerebral, epilepsia, cáncer y problemas de la piel, vista, oído y vías respiratorias”.
El glifosato es el agrotóxico más conocido de la Argentina. Se comercializa bajo del nombre de Roundup, de la multinacional Monsanto, líder internacional en agrotóxicos y blanco de las denuncias por contaminación ambiental y perjuicio sobre la salud. Las grandes empresas sojeras reconocen la utilización, como mínimo, de diez litros de Roundup por hectárea. En la campaña 2007-2008, el monocultivo de soja abarcó en la Argentina 17 millones de hectáreas y los campos argentinos fueron rociados, en un solo año, con 170 millones de litros del cuestionado herbicida. Se aplica en forma líquida sobre las malezas, que absorben el veneno y mueren en pocos días. Lo único que crece en la tierra rociada es soja transgénica, modificada en laboratorios. La publicidad de Monsanto clasifica al Roundup como inofensivo para al hombre.
En el barrio Ituzaingó Anexo viven cinco mil personas, 200 de ellas padecen cáncer. “Hay casos de jóvenes de 18 a 25 años con tumores en la cabeza. Chicos de 22 y 23 años que ya han muerto. Hay más de trece casos de leucemia en niños y jóvenes”, describen las Madres de Ituzaingó. “En todas las cuadras hay mujeres con pañuelos en la cabeza, por la quimioterapia, y niños con barbijo, por la leucemia”, lamenta Sofía Gatica, con veinte años en el lugar y referente de la organización, que padeció la muerte de un bebé recién nacido (con una extraña malformación de riñón) y, en la actualidad, su hija de 14 años está en pleno tratamiento de desintoxicación (estudios municipales confirmaron que convive con dos plaguicidas en la sangre).
La Organización Panamericana de la Salud (PS) también llegó hasta el barrio Ituzaingó, convocada por la Municipalidad y preocupada por la gravedad del caso. En agosto de 2007 comenzó a analizar los relevamientos existentes, realizó entrevistas y confirmó las denuncias. “Se concluye que el barrio Ituzaingó Anexo puede considerarse como un sitio contaminado. Los contaminantes de mayor importancia son los plaguicidas y el arsénico, fundamentalmente en suelo. La presencia de plaguicidas en tanques de agua posiblemente refleje la intervención de la vía suelo-aire.” Entre las imprescindibles acciones recomienda “incrementar el control sobre fumigaciones clandestinas a distancias menores a las permitidas por ley”.
Las Madres de Ituzaingó reconocen que el fallo judicial (realizado el 30 de diciembre último, pero difundido recién esta semana) llegó “cuando ya todo el barrio está envenenado”, pero se entusiasman al pensar que puede sentar precedente: “Son cientos los pueblos que padecen los efectos tóxicos de los agroquímicos sojeros. Es hora de que la Justicia comience a actuar"
Por eso volviendo a los que nos gobiernan y los que nos gobernarán, creo que no hay mas tiempo que perder y comenzar a exigirle a nuestros futuros próceres que realmente se declare la segunda Independencia de nuestro país. Además exigirle que no queremos ser granero que queremos ser los dueños de la granja y que también queremos vender y consumir productos sanos de nuestra granja, y este no es un tema menor.
En el mundo, seguramente seguirá mandando la economía, pero así como no es lo mismo cuero que cuerina, no será lo mismo los alimentos manipulados genéticamente que los naturales, lo lamentable seria que todavía haya consumidores para ambos. Porque eso indicaría que como hoy, seguirán existiendo seres humanos de primera y otros que son de segunda, tercera y mas también.
Si lo consideran pertinente, por favor difundir
Conclusión, los desafíos del futuro están tan a la vista que afectaran a seres queridos que veremos nacer y desarrollarse.
Los países dueños de las tierras y de la energía serán independientes, porque de la tierra se extraerán los alimentos y la energía.
Es una obviedad que la producción agrícola y ganadera deberá buscar la manera de crecer para satisfacer las necesidades mundiales, la actualidad mundial y nacional nos demuestra que muchas corporaciones, que ya conocen estos pronósticos han comenzado con avanzadas de aumento de productividad respecto de las tierras, en la mayoría de los casos sin medir las consecuencias respecto del ecosistema ni de los resultados de esa aceleración en los procesos sobre los consumidores de esos alimentos que son genéticamente manipulados para que la productividad se cristalice en mayor rentabilidad.
En la Argentina, nuestros gobernantes del presente y los del futuro próximo, decidirán por nosotros que clase de país seremos , tal vez en algunas carpetas que siempre serán secretas y que tienen que ver con los que gobiernan y los que ejercen el poder, que no siempre son los mismos, exista un modelo al que ya se esté apuntando. Tal vez ya haya algún plan para nuestro país del 2050.
Seguramente por la ideología que domina al mundo y que produce los personajes del poder visible, me animaría a decir que querrán vendernos el viejo mito de que seremos el granero del mundo y que la prosperidad se derramará sobre el suelo de nuestra nación.
El que se oponga a esa predicción será considerado como mínimo un traidor a la patria, por eso se hace necesario ser muy desconfiado de los discursos patrióticos que no vengan acompañados de una distribución equitativa de las tierras que producen alimentos.
En nuestro imaginario colectivo, se nos ha internalizado desde la escuela primaria, que en algún momento fuimos granero del mundo y por eso fuimos prósperos, el problema es que fuimos granero y no fuimos dueños de los granos. Muy pocos argentinos fueron dueños de los granos. Hoy estamos en una situación muy parecida y a futuro podría ser peor aun.
Hoy, la ambición por una renta extraordinaria, está haciendo que no se tengan en cuenta las consecuencias de la acumulación y cuando ellas emergen, ocupan muy pocos espacios de difusión.
Siempre un Dakar, una eliminatoria para un mundial, un hecho de inseguridad o un escándalo político que día a día nos haga distraer la atención del proceso que ya está en marcha, seguramente no va a faltar. Mientras que critiquemos a un técnico, a un jugador, nos distraigan con cataratas de hechos violentos o con votaciones telefónicas para programas de consumo masivo, que tal vez sin querer sean funcionales al genocidio que se viene, será difícil la difusión.
Digo genocidio y suena como demasiado, hasta la panza me hace ruido, porque el genocidio mas conocido implicó la muerte de aproximadamente 6 millones de seres humanos, pero estas practicas actuales donde la ética es solo discursiva, podría causar muchas victimas y tal vez 6 millones sean pocos.
Sin ir más lejos, después de años de denuncias de los habitantes del barrio Ituzaingo, de Córdoba, rodeado de campos de soja, lograron que la Justicia prohíba fumigar con agrotóxicos cerca de zonas urbanas. De cinco mil habitantes, 200 tienen cáncer. Todas las familias tienen un enfermo.
"El endosulfán es un fuerte insecticida utilizado para el control de plagas en algodón, tabaco, sorgo y soja, entre otros. Entre sus principales comercializadoras se encuentra la empresa Agrosoluciones, unidad dedicada al agro de la multinacional química Dupont. Las compañías agroquímicas no mencionan sus efectos sobre la salud, a pesar de que la Red de Acción sobre Plaguicidas (PAN) –integrada por 600 organizaciones de 90 países- afirma que “los efectos del endosulfán incluyen deformidades congénitas, desórdenes hormonales, parálisis cerebral, epilepsia, cáncer y problemas de la piel, vista, oído y vías respiratorias”.
El glifosato es el agrotóxico más conocido de la Argentina. Se comercializa bajo del nombre de Roundup, de la multinacional Monsanto, líder internacional en agrotóxicos y blanco de las denuncias por contaminación ambiental y perjuicio sobre la salud. Las grandes empresas sojeras reconocen la utilización, como mínimo, de diez litros de Roundup por hectárea. En la campaña 2007-2008, el monocultivo de soja abarcó en la Argentina 17 millones de hectáreas y los campos argentinos fueron rociados, en un solo año, con 170 millones de litros del cuestionado herbicida. Se aplica en forma líquida sobre las malezas, que absorben el veneno y mueren en pocos días. Lo único que crece en la tierra rociada es soja transgénica, modificada en laboratorios. La publicidad de Monsanto clasifica al Roundup como inofensivo para al hombre.
En el barrio Ituzaingó Anexo viven cinco mil personas, 200 de ellas padecen cáncer. “Hay casos de jóvenes de 18 a 25 años con tumores en la cabeza. Chicos de 22 y 23 años que ya han muerto. Hay más de trece casos de leucemia en niños y jóvenes”, describen las Madres de Ituzaingó. “En todas las cuadras hay mujeres con pañuelos en la cabeza, por la quimioterapia, y niños con barbijo, por la leucemia”, lamenta Sofía Gatica, con veinte años en el lugar y referente de la organización, que padeció la muerte de un bebé recién nacido (con una extraña malformación de riñón) y, en la actualidad, su hija de 14 años está en pleno tratamiento de desintoxicación (estudios municipales confirmaron que convive con dos plaguicidas en la sangre).
La Organización Panamericana de la Salud (PS) también llegó hasta el barrio Ituzaingó, convocada por la Municipalidad y preocupada por la gravedad del caso. En agosto de 2007 comenzó a analizar los relevamientos existentes, realizó entrevistas y confirmó las denuncias. “Se concluye que el barrio Ituzaingó Anexo puede considerarse como un sitio contaminado. Los contaminantes de mayor importancia son los plaguicidas y el arsénico, fundamentalmente en suelo. La presencia de plaguicidas en tanques de agua posiblemente refleje la intervención de la vía suelo-aire.” Entre las imprescindibles acciones recomienda “incrementar el control sobre fumigaciones clandestinas a distancias menores a las permitidas por ley”.
Las Madres de Ituzaingó reconocen que el fallo judicial (realizado el 30 de diciembre último, pero difundido recién esta semana) llegó “cuando ya todo el barrio está envenenado”, pero se entusiasman al pensar que puede sentar precedente: “Son cientos los pueblos que padecen los efectos tóxicos de los agroquímicos sojeros. Es hora de que la Justicia comience a actuar"
Por eso volviendo a los que nos gobiernan y los que nos gobernarán, creo que no hay mas tiempo que perder y comenzar a exigirle a nuestros futuros próceres que realmente se declare la segunda Independencia de nuestro país. Además exigirle que no queremos ser granero que queremos ser los dueños de la granja y que también queremos vender y consumir productos sanos de nuestra granja, y este no es un tema menor.
En el mundo, seguramente seguirá mandando la economía, pero así como no es lo mismo cuero que cuerina, no será lo mismo los alimentos manipulados genéticamente que los naturales, lo lamentable seria que todavía haya consumidores para ambos. Porque eso indicaría que como hoy, seguirán existiendo seres humanos de primera y otros que son de segunda, tercera y mas también.
Si lo consideran pertinente, por favor difundir
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