viernes, 28 de mayo de 2010

La fiesta inolvidable


 
 
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Por Martín García

¿Qué decir de la cara de la gente del pueblo en los festejos del Bicentenario?

¿De los millones de personas conviviendo pacíficamente en la fiesta de todos?

¿De las colas infinitas para visitar…las casas de provincia instaladas en la 9 de Julio?

¿De las colas interminables para visitar…las casas de los países latinoamericanos?

¿Para comer empanadas de surubí, empanadas salteñas, chocolates de Bariloche…?

¿Qué decir de los cantos de ¡Argentina! ¡Argentina! Y ¡El que no salta es u inglés! ¡El que no salta es un inglés! (Ante el cuadro alegórico a la guerra de Malvinas cuando caían nuestros soldaditos, en plena 9 de Julio, héroes de todos, ahora ampliamente reconocidos, en esta última noche de festejos, por el pueblo en multitud.

¿Qué decir de verlos a Litto Nebbia, a Rodolfo García, a Emilio del Güercio, en medio del rocanroll con el amor del pueblo argentino por tantos cantos, por tanto arte, tanta dulzura, melancolía, acompañándonos todos estos años y los años de plomo y los de privatizaciones y los de aburrimiento (que fueron pocos)?

¿Qué decir de los folcloristas deleitando al pueblo, su pueblo, sus artistas, y qué, de los del tango, Horacio Salgán, tanta alegría, maestro Leopoldo Federico?

Jaime Ross, Pablo Milanés, Gilberto Gil, ¡Agarrate Catalina! Esa morocha sexy que durante tantos años nos ha seducido con su música caribeña… Toto la Momposina…

¿Qué decir de las familias con los pibes y de entre ellos, esos papás de 30 años con sus hijitos al hombro mirando el desfile de las FFAA como cuando nosotros éramos pibes y los milicos eran nacionales y también populares…ahora con mujeres marinas, militares, aviadoras…?

¡Tanta gente junta! Y todo ¡Tan tranquilo! Con ¡Tanta onda! De todos…con tanta alegría compartida…pueblo, pueblo, de todas las clases sociales y los vendedores ambulantes que se iban sumando día a día porque todo lo previsto no podía dar respuesta a tanta demanda…y también los vendedores que dejaban desnudas sus plazas para poner sus paños en la Avenida de Mayo y unir la Plaza de Mayo y la 9 de Julio en un solo paño de venta de todo tipo de cosas…y la gente paraba y compraba…ahí se apuntaban los africanos con sus relojes y sus cadenitas…

Baños suficientes, colas ordenadas, comercios que nunca se prepararon para recibir tanta gente en los alrededores.

-Señor se acabo el pan, se acabó el jamón…así nos despachan el día de la lluvia…y vamos saltando charcos de local en local, compramos paraguas en el camino y terminamos comiendo una porción de pizza de parado en Güerrin, con un moscatito, por el frío de la lluvia, para entonar al cuerpo.

Todo en paz, con el orden que solo es capaz de poner el pueblo, por si solo, cuando está solidariamente contento con la vida…

Cuando la gente ha conseguido trabajo, cuando ha conseguido aumento, cuando ha conseguido ahorrar unos mangos, cuando se estabilizó en una casita, aunque todavía alquilada, o está terminando la que había empezado y ahora reanudó en un terreno, o se ha conseguido un terrenito y compro una de madera en cuotas porque ahora tiene trabajo y tiene crédito…

¿Cómo quedar esta Argentina después del Bicentenario?

Porque casi nada es igual después de la fiesta de todos.

Ahí en frente al Cabildo histórico, apenas dieron las cero horas del 25 de mayo, una enorme cantidad de personas, casi todas de la clase media cantamos canciones escolares de la Patria con la banda de los patricios que ocupaban, además, los balcones…todos sabíamos de que se trataba y no creo que hubiera muchos gorilas por allí aunque las apariencias daban que dudar…y todo era una fiesta…había fervor, patriotismo…difícil pensar en algo así..hace…¿meses? …¿años?

Parecía esa escena de Encuentros cercanos del Tercer Tipo, la película de Spielberg, cuando la gente se va poniendo en situación porque se acerca la nave espacial de los extraterrestres y se va a hacer contacto y todos miran para arriba…aquí miraban hacia el Cabildo, con los patricios, en los balcones, pero si uno se daba vuelta, y miraba la gente allí apostada, la escena era igual…

La Casa Rosada lucía de un rosado furibundo, casi iridiscente…y si uno se acercaba el escudo del bicentenario, como un huevo frito coronaba la entrada de Balcarce 50.

MI mujer quiere un pin de esos, todavía no lo conseguimos. Solo una remera que dice YO ESTUVE.

A la izquierda de la Rosada se podía ver la nueva cúpula del edificio de la Secretaría de Comunicaciones y el Correo, ahora huésped del Palacio del Bicentenario, con sus luminosidades azules…todo nuevito…comenzado cuando CFK era Senadora y ahora todo parece puesto a punto por la Presidenta, con su figura esbelta, delgada, de quien se cuida, los pisos interiores del patio de la palmera de la Casa Rosada luciendo encerado y luminoso, el Salón Blanco que recibe a los 200 invitados de los 200 años del Bicentenario como un comedor de gala , y también el nuevo salón de los patriotas latinoamericanos, una idea suya tan hermosa y significativa como la del Salón de las Mujeres.

Quizás los únicos o primeros en su género, entre todas las casas de gobierno de Latinoamérica. En el Salón de los Patriotas Latinoamericanos es donde recibió a los presidentes que la acompañaron en los festejos: Evo Morales, Pepe Mugica, Rafael Correa, Piñera de Chile, Hugo Chávez Frías de Venezuela.

Es imposible no pensar en el 25 de Mayo de 1973 en aquel balcón rodeando al tío Cámpora que era puesto en mando de la Casa de gobierno luego de ganar las elecciones presidenciales ahora acompañado por Dorticós, el Presidente de Cuba, Salvador Allende, el Presidente de Chile, Morales Bermúdez en representación de la Revolución del General Velazco Alvarado del Perú…

Pero ahora estamos en la Plaza de Mayo frente al Cabildo y el 25 de mayo que comienza ahora mismo es este de la Revolución del Bicentenario.

-Cuando estaba en cana con los milicos nunca pensé que la vida me iba a permitir vivir algo así, decía un compañero a mi lado…disfrutando con su mujer y su hijo menor todo eso que estaba pasando y que se sentía en el aire.

Mis hijos andaban por ahí, disfrutando de la gente…mis nietos pedían ser llevados ala 9 de Julio,…mis viejos lo veían por TV. En una de esas, el 25 me llama mi padre de 92 años y me pregunta:-¿Vos entendés este desfile raro y desordenado? ¿De que es?

Y yo veía pasar el cuadro del Siam Di Tella, de las heladeras Siam…el globo futurista de los niños en la escuela, el cuadro de la bolsa y la crisis con los carteles luminosos de todos los pesos y australes que supimos tener…y ,me daba cuenta que había otro estilo, otra estética, y no era tan fácil para todos seguirles la idea.

A mi me encantó.

"La llegada de los inmigrantes al país estuvo representada por un barco antiguo de grandes proporciones llamado Doscientos, desde donde saludaban ciudadanos europeos que vinieron al país a buscar un mejor futuro. Esta escena fue precedida por la caracterización del éxodo jujeño, y el cruce de los Andes con mulas, que la gente acompañó con una emotiva entonación de la Marcha de San Lorenzo" dice Laura Rocha en La Nación. ¡La Nación! (No tienen mas remedio).

Como TN que tuvo que transmitir todas las celebraciones del Bicentenario porque sino no lo miraba nadie y casi todos los canales.

Un comentario acerca del rol de Mariotto, en todo este proceso previo, ya que si no hubiera estado el fútbol en la TV Pública, su aporte a la convocatoria popular no hubiera sido tan importante como fué.

Las murgas multicolores hacían bailar a Cristina y la presi le daba y daba rienda suelta a sus ganas de seguir el ritmo.

Néstor miraba y sonreía y Chávez se prendía en la alegría.

Antes, en el Cabildo, un espectáculo en 3D me rompió la cabeza. No es suficiente con estar actualizado, además hay que estudiar todo el tiempo. Todo pasa muy rápido. Y yo, ahora, soy solo un argentino más, sorprendido favorablemente, disfrutando como un dominguero en la kermesse del pueblo.

Lo veo a Carlos Mugica proyectado en la pared diciendo que está allí para acompañar la alegría del pueblo...venía Perón y daría mucho más a todos hasta que la antipatria lo matara.

Mi suegra a las 2 de la mañana me llamo por teléfono para preguntarme que eran esas bombas que parecían el fin del mundo. –No es nada son los festejos del 25 de mayo con fuegos artificiales que todavía duran.

Todavía hay un millón de personas en la calle, Doña…le dije

¿Si? Me preguntó

¡Como explicarle!

¿Mañana no quiere ir nadie a trabajar?

Hay que declarar un feriado que sea el ¡Santa Cristina del día después!

Los diarios digitales hablan ya de 3 millones para este 25 de mayo en las calles de los festejos.

Pienso en los tres millones que caminábamos a Ezeiza para ir a buscar a Perón…cuando éramos infiltrados y operados por los servicios de inteligencia de la CIA y terminaron tantos cumpas muertos y heridos.

-El hoy no es un ayer en falsa escuadra, dice mi amigo Raúl Barreiros

A las 02 y 10 me llama mi hijo mayor desde la 9 de Julio -¡Que lindo el recital de Fito y el himno que bien salió…¡Que fiesta inolvidable!

Me repito la misma pregunta: ¿Cómo será la Argentina de mañana a la mañana?

¿Será igual?

El 19 y 20 de diciembre del 2001 comenzó el octavo proyecto de Argentina, que se fué definiendo como esta Revolución del Bicentenario que estamos viviendo hoy.

Antes fue el turno del séptimo proyecto para Argentina, que era el de la Sumisión incondicional al Norte Imperial.

El de Videla, Martínez de Hoz, Menem Cavallo y De la Rúa.

Zafamos, pero ¡Cuantos quedaron en el camino!

Este Bicentenario se parece mucho a un codo de la historia.

Esta fiesta inolvidable, este participar de la alegría del pueblo, estas ganas de ser argentinos, este orgullo de poder hacer una cosa así…de poder sentirnos felices por ser quienes somos…

Los gorilas… ¿Qué dirán ahora? ¿Qué inventarán?

No parece haber mucho espacio para inventar nada del otro mundo.

Hasta lo de Maradona les salió mal. Con su 5-0 la alegría nos brota de todos lados.

Si el Diego gana el mundial algunos grupos concentrados se tendrán que hacer el Hara Kiri.

Vimos el partido de Argentina y Canadá, todos sentados en el suelo en una plazoleta de la 9 de julio mirando una pantallita gigante, comiendo panchos y tomando agua en botella.

Decíamos al unísono –Uuuuuhhh cuando la pelota pasaba cerca, uno que tenía una radio cantaba el gol antes y entonces nosotros concentrábamos la mirada en la jugada en ciernes porque a disfrutábamos de antemano que se iba a convertir en gol y el gol venía y todos aplaudíamos sonrientes y felices.

Y lo más gracioso es que cuando salía un jugador porque era reemplazado por otro, se veía que, en la cancha, la hinchada aplaudía, pero nosotros al mismo tiempo, aplaudíamos también, naturalmente, como si los muchachos escucharan nuestros aplausos.

Todo estaba bien. Todos estábamos bien.

Muy fuerte, muy placentero, muy raro.

Todo era orgullo, argentinidad al palo, amor y orden, solidaridad y convivencia, interés, curiosidad y acompañamiento.

Muchas gracias y felicitaciones a todos los trabajadores, productores, asistentes, diseñadores, obreros, carpinteros, electricistas, retiradores de basura, cocineros, cocineras, camarógrafos, técnicos de todo tipo, profesionales, músicos, conductores, remiseros, etc; etc; que lograron con su trabajo y aplicación este éxito inolvidable de la Patria nuestra.

Un muy bien diez para el grupo de teatro Fuerza Bruta que realizó todos los cuadros que se presentaron en el desfile.

Maravillosa la lluvia artificial para que los soldados de Malvinas en sus capotes se vieran como en las fotos, como en las películas.

Los pañuelos luminosos de las madres en su ronda también resultaron un artilugio impactante y bello.

Muy bien diez para Jorge Coscia y Oscar Parrilli que estuvieron al frente de todo, desde el guión, en el que metió mano la mismísima Cristina (como hace en casi todo, dándole a todo un toque personal) hasta el control final de calidad, la ejecución en tiempo y forma.

Muy bien diez para Cristina, que nos regaló este recuerdo que antes de recordar vivimos en carne propia con la piel de gallina, emocionados, juntos todos, patrióticamente, bulliciosamente, con alegría en el alma.

¡Pueblo Feliz! ¡Patria Grande! ¡Comunidad Organizada!

Podrían ser las consignas de esta Revolución del Bicentenario.

Ya nada es igual en esta Argentina del Siglo XXI.

Parece mejor.

Nos lo merecemos todos.

Gracias Cristina.

Compañera.

 
 

 



 

 

 



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domingo, 23 de mayo de 2010

Libertad. Libertad. Libertad.

La libertad de la cual en estos días festejamos 200 años, no significó un hecho definitivo. Por el contrario, significó y significa el punto de partida, como todo nacimiento, de una trayectoria que hoy nos impone un presente; trayectoria que continuará para siempre.
Durante nuestra historia como nación que promulgo al mundo todo, querer ser libre, hemos tenido avances y retrocesos.
En lo primeros años de la patria la pelea por la libertad se desarrollo en los campos de batalla, donde muchos compatriotas entregaron su vida para poder iniciar la construcción de la libertad que hoy festejamos.
Las luchas fueron primero contra los ejércitos del conquistador y también contra otros pueblos invasores. Luego las luchas siguieron dándose en los campos de batalla pero ya entre hermanos que desde ambos bandos entregaron su vida para imponer un modelo de país.
En este proceso de luchas internas el enemigo exterior no estuvo ausente, simplemente decidió no pelear en los campos de batalla. Prefirió hacer base en las conciencias de las clases altas terratenientes, exportadores y militares. Muchos de estos terminaron siendo sus fieles representantes.
La libertad con la que soñaron muchos hombres de 1810, antes de terminar el siglo había sido ultrajada.
Ya en el siglo 20 con instituciones internacionales que desde sus postulados teóricos se dicen estar para que ningún país poderoso vulnere los derechos de otros o para dar ayudas económicas a quienes las necesiten. En la practica han sido y siguen siéndolo hoy, dispositivos diseñados para legalizar el saqueo, la opresión y la muerte.
En los últimos 40 años de nuestra historia, la toma del poder y la anulación de libertades que produjo el golpe cívico-militar de 1976, dejó muchas heridas por curar. Heridas que se quisieron tapar con una democracia condicionada como fue la de Raúl Alfonsín y que creyeron definitivamente sellar con la década de las relaciones carnales. Década que puso al pueblo en una condición de indefensión producto de la aniquilación de los sueños, las esperanzas y los proyectos.
El trabajo ideológico no tenia fisuras, el terror a caerse del sistema llevaba al pueblo todo a aceptar las peores condiciones laborales. La posibilidad de luchar por un derecho, asustaba por las consecuencias que eso podía acarrear. Fue la fiesta de los descendientes de los viejos representantes de los invasores extranjeros, ese era el modelo de país al que aspiraban y sus empleados hicieron muy bien el trabajo.
Tanta opresión generaría emergentes, comenzaron los piquetes, también los primeros muertos por la represión.
Quisieron relanzar su estrategia, casi con los mismos actores y fue cuando en el 2001 el país estallo. Estallo pero los muertos siguieron siendo los que siempre lucharon por la libertad de la que nos hablaban algunos de los hombres de 1810.
Un gobierno provisional y funcional que pudiera contener a las bases fue el intento siguiente pero las bases ya no eran las mismas, eran mas criticas y mas muertos trajo esa transición. Muertos por los que aun no pago ese gobierno de turno.
Los que siempre tuvieron el poder en las sombras buscaron una salida institucional. Esa salida comenzó a transitar su camino allá por el 25 de mayo de 2003 y desde entonces una historia diferente se comenzó a construir, historia que a la fecha tiene continuidad y una direccionalidad muy concreta, donde por primera vez se le ponen nombres y apellidos a los actores que juegan para que la libertad sea solo una palabra y un derecho para pocos.
Hoy, cumplimos 200 años desde que nos declaramos libres y es tal vez hoy, mal que les pese a algunos, cuando mas cerca estamos de esa hermosa palabra.

viernes, 14 de mayo de 2010

Juicio a Martínez de Hoz y a la desindustrialización del país [Parte I


 
Escrito por Agatha Gandini    Miércoles, 12 de Mayo de 2010 13:18         
Juicio a Martínez de Hoz y a la desindustrialización del país [Parte I]
Argentina

 

José Alfredo Martínez de Hoz, ex Ministro de Economía de la dictadura militar (76/81), fue encarcelado preventivamente por el juez federal Norberto Oyarbide por el secuestro del empresario Federico Gutheim y su hijo Miguel en 1976. En su cautiverio ambos fueron obligados a firmar un acuerdo con una empresa de Hong Kong. El juez Oyarbide consideró que Martínez de Hoz perseguía un beneficio personal con esa operación que no tenía que ver con sus cometidos funcionales, dado que –según dijo- "las políticas económicas de su gestión son reconocidas por la historia como orientadas a la destrucción del aparato productivo nacional." ¿A qué se refería? El caso Gutheim, Greco, Graiver y Papel Prensa ¿son distintas facetas de un mismo modus operandi?


 
Luego de que la Corte Suprema de la Nación declaró inconstitucional el indulto otorgado por el ex presidente Carlos Menem al Ministro de Economía de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, el juez federal Oyarbide hizo lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por el secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde.
¿En qué se basan las consideraciones del juez  relativas al "plan de desindustrialización" de Martínez de Hoz? A continuación, un poco de historia. Pero sin dejar de lado –como tantos medios hacen- la pelea de fondo.

El primer freno a la industria

El modelo de industrialización de los años 1958/1975 había generado un crecimiento ininterrumpido del Producto Bruto Interno hasta que las políticas de Martínez de Hoz produjeron un giro copernicano en la economía: la expansión industrial fue abandonada para causar una brutal transformación social que destruyera las alianzas que llevaron el peronismo al poder. 


Tras el golpe del 76 con el auxilio de una política represiva el Ministro Martínez de Hoz pudo liberar los precios, congelar los salarios, subir las tarifas públicas, disolver la CGT, suprimir las actividades gremiales, el derecho de huelga y las convenciones colectivas de trabajo. La caída fulminante del valor adquisitivo de los salarios rondó el 40%, causando una profunda transferencia de ingresos desde los asalariados a las fracciones dominantes.

Se inaugura la timba financiera argentina

La Reforma Financiera de 1977 dio otra vuelta de rosca al eliminar tres elementos centrales del funcionamiento del sistema financiero: la nacionalización de los depósitos por el Banco Central, la existencia de una tasa de interés controlada y las limitaciones al sector privado para endeudarse en el exterior. Esto último merece una aclaración: hasta entonces la deuda externa pública y privada estaba vinculada a la expansión de la industria; a partir de la dictadura la deuda externa fue funcional a la obtención de una renta financiera extraordinaria a favor de los sectores encumbrados.
La brecha entre la tasa de interés interna y la internacional motivó que el empresariado trocara su rol tradicional para dedicarse a liquidar activos y endeudarse en el extranjero a tasas menores. Luego colocaban ese dinero en el circuito local donde se pagaban tasas más elevadas. Así creció la deuda externa argentina a cifras siderales que proporcionaron las divisas que alimentaban un circuito de fuga de capitales. El excedente se transfería al exterior porque los protagonistas sabían bien que el sistema era insostenible.

La desindustrialización y la fuga de capitales 

La deuda externa regía la economía argentina en beneficio de sectores privilegiados, pauperizando al resto de la población. Las tasas de interés eran más rentables que las actividades productivas y el endeudamiento externo público y privado proporcionaba las divisas indispensables para que se iniciara una dinámica de fuga de capitales. La expulsión de mano de obra industrial llevó el ritmo de la desindustrialización: de 2.000.000 trabajadores ocupados en la industria en 1973, quedaron 700.000 en 2001. Durante el período 1976/83 la ocupación industrial cayó un 36,4% (Basualdo-Khavisse, según datos de la encuesta industrial del INDEC).
Una de las leyendas urbanas que goza de demasiada aceptación es la que dice que Martínez de Hoz siguió una política liberal en lo económico.  Sin embargo, el intervencionismo estatal en la economía fue determinante para mantener elevada la tasa de interés interna ya que el Estado era el principal tomador de crédito en nuestro mercado (22 a 30% del total).
La deuda pública –externa e interna- financiaba la sobrevaluación de compras de bienes y servicios que el Estado pagaba a los bloques dominantes (la patria contratista); los subsidios a la industria automotriz (Fiat) y siderúrgica (Acindar-Techint); el déficit de las empresas estatales de servicios públicos que mantenían tarifas bajas para controlar la inflación, y el déficit en la balanza de pagos causado por el brutal estancamiento de la economía productiva.
El circuito deuda-fuga se mantuvo en ascenso hasta el 2001, con un breve interregno producido por las privatizaciones de los años 90. De una deuda externa pública de U$S 5.000 millones en 1975 se llegó a U$S 140.000 millones en el 2001, mientras la fuga de capitales trepó a los U$S 115.000 millones.

Las verdaderas razones del encono: los dos modelos incompatibles

El capital financiero internacional y los grupos económicos locales que consolidaron su pred 
ominio al amparo de la dictadura son los beneficiarios de entonces (Techint, Acindar, Bunge y Born, Madanes, Macri, Alpargatas, Garovaglio y Zorraquín, Celulosa, Astra, Pérez Companc, Bridas, Ledesma, Papel Prensa, etc). En cambio, muchas empresas extranjeras industriales dejaron el país repatriando su capital (Olivetti, Kaiser Aluminio, Liebig´s, Phelp-Dodge).


Las empresas industriales especializadas y pymes –el sector más débil del empresariado- fueron devastadas porque no accedían al circuito deuda-fuga para enriquecerse financieramente. La apertura a la importación de bienes y las altas tasas de interés extinguieron su rentabilidad.
Como dice Eduardo Basualdo "la expansión de las fracciones dominantes se concretó a través de la transferencia de capital fijo, la desaparición de empresas de la economía real y, especialmente, por la apropiación de una renta financiera derivada del diferencial entre la tasa interna e internacional de interés, lo que les permitió ser destinatarios fundamentales de las transferencias de ingresos provenientes de la pérdida de participación de los asalariados y de las fracciones empresarias más endebles".

Tiempo al tiempo

En casi todos los países asolados por el terrorismo de Estado, la persecución de los responsables comienza entre dos y tres décadas después. Es el tiempo que tardan en quebrarse sus mecanismos de poder instalados en la sociedad. Por ese motivo, entre otros, los delitos de terrorismo de Estado son imprescriptibles según los tratados internacionales.
Sin embargo, los beneficiarios de la patria financiera permanecen indiferentes al derecho internacional que integra nuestro sistema jurídico. Están muy enojados con la Corte y el juez Oyarbide y reclaman el respeto a la impunidad.  Quieren volver a manejar los hilos del poder escudados por los medios de comunicación hegemónicos.
Hay candidatos presidenciales que se postulan como ofertas de ocasión.

[Continuará…]

 





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