martes, 9 de febrero de 2010

RESPUESTA.


 



JUEVES 4 DE FEBRERO DE 2010
 


El 19 de enero último, desde INFOSUR, página web de Proyecto Sur, me han lanzado un agravio que me veo obligado a responder.

Desde INFOSUR me califican de "gran historiador", autor de "un libro fabuloso", "una obra clásica sobre la Deuda Externa", al igual que la "maravillosa biografía San Martín" y me tratan reiteradamente de "querido compañero", para, después, lanzarme esta baja puñalada: "¿Qué hacemos ahora con esas cuatrocientos páginas (del libro sobre la Deuda Externa)...?", como diciendo: "nos las vamos a meter en cierta parte" pues el autor sería un traidor, se habría quebrado, estaría al servicio del gran capital financiero internacional.
Todo esto con motivo de que he sostenido que "ahora es difícil desentrañar la ilicitud de parte de la deuda" y que varios gobiernos le han dado "una especie de legalización" al renegociar sobre ella aunque igualmente "hay que investigar los ilícitos", pero que lo más importante "es unir a América Latina en el no pago y patear el tablero" porque la cuestión no es tanto tener razón "sino tener fuerza".

Curiosamente, la nota de Infosur prueba mi coherencia. Se inicia con una frase de mi libro: "La deuda ha operado como un instrumento de saqueo y sumisión semicolonial" (2002).Y concluye con otra declaración mía, actual: "Ahora hay que favorecer la unidad latinoamericana y proponer que todos los países denuncien que fueron estafados y que no se paga". Mayor coherencia, imposible. En "Cash", del 24/1/2010, sostuve lo mismo: "Hay que investigar y reforzar nuestro poder para decidir en conjunto. A las finanzas internacionales no les importa cuándo (ni cómo) se contrajo la deuda. Hay que finalizar este proceso de otra manera, a partir de la unidad latinoamericana, donde todos los países puedan expresar una opinión común frente a los acreedores internacionales".

Es decir, hay que investigar y hay que poseer suficiente fuerza para no pagar. Hoy no contamos ni con una cosa, ni con la otra, pero el objetivo final es el no pago. Disentimos, eso sí, en la táctica, como también disentimos en la táctica general que desarrolla Proyecto Sur en política.

 
¿En qué disentimos? En primer término, en que no se trata de quien grita más fuerte ni quién se escandaliza moralmente contra los piratas internacionales, sino en tener la fuerza suficiente: un pueblo movilizado y consciente del problema, capaz -como lo han sido los cubanos- de aguantarse todas las represalias, inclusive un bloqueo. Por eso, es imprescindible una acción concertada de América Latina -que va camino a su unificación- para patear el tablero. En la discusión con los filibusteros, estábamos mucho mejor parados en 1983, como ha dicho la Presidenta, porque salíamos de una dictadura y habíamos allanado el estudio Klein Mairal y Olmos había presentado su acusación... pero también es cierto que no teníamos fuerza y Alfonsín tampoco tuvo audacia y concluyó claudicando en ésta, como en otras cuestiones. Después hubo canje de títulos que complican nuestra argumentación respecto al comprador de buena fe y sucesivos gobiernos pagaron y renegociaron y se negaron a analizar lo rescatado en el estudio Klein, así como la acusación de Olmos que el juez Ballesteros remitió al Congreso.
En 1999, recuerdo que fuimos al Congreso con Olmos, Norberto Acerbi, Luis Donikian, Carlos Juliá y unos pocos más -no estaban muchos que ahora levantan su voz y celebro que ahora lo hagan-, pero, entre los diputados, solo Alfredo Bravo y Luis Zamora –más allá de mi disidencia política con ellos- se preocuparon por escuchar el alegato de Olmos. Y no pasó nada.

Después vinieron otras negociaciones, entre ellas, la quita de la época kirchnerista. Nos guste o no, implícitamente también la quita significó lo que llamé "una especie de legalización" y que tanto ha irritado a Infosur. Pero de ninguna manera digo que no hay que investigar. Tampoco propongo no pagar mientras no tengamos fuerza para desconocerla. En fin, insisto, se trata de diferentes tácticas, porque las tácticas cambian según el momento histórico y no hay por qué injuriar ni descalificar cuando coincidimos en lo central: que fue una estafa y que, cuando podamos, debemos declarar que la deuda es cero. Ahora bien, como el "querido compañero" se preocupa y no sabe en qué lugar colocarse mis 400 páginas del libro De la Banca Baring al FMI, voy a tranquilizarlo con respecto a mi supuesta traición.

Entonces, empiezo para disipar dudas: con 50 libros publicados (discúlpeme pero hay tanto soberbio suelto que por una vez puedo violar mi modestia) nunca he sido invitado al programa de Mariano Grondona, ni he almorzado con Mirtha Legrand, ni me he abrazado con gorilas como Carrió, ni he coincidido con Pinedo (ni el abuelo, ni el nieto), ni he sido cómplice de la Sociedad Rural en ninguna votación. Tampoco me reportean ni "La Nación" ni "Clarín", así que puede estar tranquilo. Esa gente sí tiene conciencia de clase, no la que supone Pitrola que deberían tener los trabajadores. Son clasistas en serio y hay que tener cuidado porque a veces son muy amables y si pueden, lo usan a uno.

Le sigo contando para que vea que no estoy "quebrado". Vivo en Parque Chacabuco, un barrio de clase media, en una casa con pileta... de lavar la ropa. Una sola casa (herencia familiar) no dos, porque se sabe que alguna gente tiene dos: una para vivir y otra para albergar el ego. Tampoco tengo auto. Viajo en subte (vocación de minero, como decía Unamuno).
Futbolísticamente soy de San Lorenzo que ya es demasiada carga para andar por la vida. Cobro la jubilación mínima y subsistimos con mi familia con algunos derechos de autor y un modesto alquiler de un local de esa vieja casa paterna...
Usted, "querido compañero", dirá seguramente: -Aquí te pillé, ¡eres rentista! (Carlos Marx seguramente no me lo reprocharía y sabría comprenderme ya que, salvando las distancias, no tengo ningún Federico Engels a mano). No soy revisionista a secas, como usted dice, confundiéndome (por ignorancia o por picardía) con Ibarguren o Irazusta. No soy rosista, soy de la línea: Moreno, Artigas, Dorrego, los caudillos federales (en especial El Chacho y Felipe Varela), el PAN en su época antimitrista, Yrigoyen y Perón. Esta reivindicación, hecha desde una Izquierda Nacional, que apoya todo movimiento antiimperialista tratando siempre de mantener su independencia ideológica, política y organizativa, es decir, "Frente Obrero" en el 45, representada luego, por bastante tiempo por Abelardo Ramos, salvo sus últimos años. Asimismo, me siento latinoamericano de Martí, Sandino, Fidel, El Che, Evo, Chávez, Correa y tantos otros. Me considero, sobre todo un militante y por ello he sacrificado mi interés por la literatura y la cinematografía. En música, cero. Salvando también la distancia, digo, como Jauretche, que no distingo la marcha peronista de la marcha de la libertad. Desde esa perspectiva de I. N., estoy más a gusto en la CGT de Moyano o en la CMP de D'Elía, que viajando por Europa o asistiendo a fiestas de embajada.
No soy kirchnerista pero apoyo a este gobierno. Lo considero lo mejor que hubo desde que murió Perón, más allá de limitaciones y carencias, que son propias de una sociedad fuertemente golpeada por la dictadura genocida, la frustración de Alfonsín, la traición de Menem, la estupidez de De la Rúa, el derechismo de Duhalde, etc..
 
Me defino así porque creo conocer dónde está el enemigo principal, la correlación de fuerzas y el nivel de conciencia política de los trabajadores y de los sectores medios (algunos de éstos, me aterran). Por eso, jamás se me ocurriría hacerle juicio penal a Cristina por mal desempeño, porque no corresponde y porque la pondría al borde del juicio político, para solaz de Cobos y la "nueva unión democrática" y además porque entonces eso debiera habérselo hecho a todos los presidentes anteriores (incluso legisladores) y hacerlo ahora es demasiada complicidad con los destituyentes. Este gobierno avanza todo lo que puede y si llegase a caer, no deliremos que va a venir algo mejor, sino la derecha más reaccionaria.
 
Algo más: integro la corriente política Enrique Santos Discépolo, dirijo el mensuario "Señales Populares", adscribo a Carta Abierta. En lo fundamental, tengo la certeza de que el futuro es nuestro, de los trabajadores, en el camino de la liberación nacional y la unidad latinoamericana, hacia el socialismo. Sólo ocurre que, "como lechuza largamente cascoteada", sé distinguir los enemigos y los tiempos. Creo que Trotsky era el que decía que hay gente que confunde 1905 con 1917 ó, ahora en el bicentenario, 1810 con 1816.
 
Y para terminar, me acuerdo de Cooke. Él le decía a Hernández Arregui: el intelectual se define sobre el trazo largo de la historia, pero el político tiene que definirse hoy y aquí, todos los días, teniendo presente aquellos objetivos finales, pero sin perder conciencia de en qué momento y en qué lugar está actuando. Creo que algo de esto es lo que nos aleja.
Disculpen la extensión pero, en verdad, preferiría que no se ocupasen de mí y profundizasen la discusión sobre la naturaleza histórica del kirchnerismo y cuál es la mejor forma de ayudar a Argentina y al resto de América Latina en estas luchas que van hacia el 2011. Con un saludo,

Norberto Galasso








 
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"El terror se basa en la incomunicación, difunda esta información vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad".........Rodolfo Walsh


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viernes, 5 de febrero de 2010

La resistencia al cambio

En épocas de un sistema mundial que se dice a si mismo como democrático, si observamos lo que ocurre el nuestra región (Latinoamérica) y puntualmente nuestra Republica Argentina, donde los cuarteles militares y sus habitantes de turno dejaron de ser funcionales a los saqueadores de estas aun ricas tierras. Vemos que cuando uno de los tres poderes de la democracia da signos de querer reestructurar el estado para que la eficiencia del producto bruto interno tenga incidencia en la calidad de vida de los que habitan estos suelos y de esta manera que se cumpla el verdadero significado de la palabra democracia(gobierno del pueblo), asistimos paradójicamente desde todos los ámbitos del poder democrático a una llamativa resistencia en la profundización de los cambios estructurales, cambios que en definitiva serán los que impactarán en nuestras futuras generaciones. Esta resistencia que se ejerce desde los tres poderes tiene su gran sustento en el cuarto poder que es el poder de los medios de comunicación, que se transforman en medios de construcción de discursos únicos para el distraído y con ello contribuyen al dispositivo de dominación que hoy funciona con la misma eficacia que lo podría hacer la amenaza de una bomba atómica y sus efectos devastadores.
Ese cuarto poder que siempre es transnacional aunque sus actores sean argentinos, reconoce como única bandera y patria el dinero y su renta extraordinaria. Lo demás es descartable hasta sus actores de turno una vez que cumplen su misión.
En más de 500 años el fin de los poderosos siempre a sido el mismo, solo fueron cambiando los dispositivos de dominación y el bien que les generaba rentas extraordinarias. Desde los tiempos de la imposición de la fuerza y dominación con la espada y la cruz, cuando hicieron pie en nuestra gran nación Latinoamericana, imponiendo la esclavitud de pueblos originarios arrasando sus culturas y usándolos como herramientas descartables para ejecutar el saqueo que aun no tiene fin. No tiene fin porque cuando se agoto la forma, inventaron otra, donde permitieron seudo independencias de los pueblos por siglos saqueados a cambio de tratados de comercio, control de la moneda con bancos que siendo parte del estado, respondían a intereses foráneos, con instituciones internacionales que prestaban dinero para comprar las voluntades de una minoría gobernante y así tener injerencia sobre los actos de gobierno.
Así se sucedieron y esto es solo un resumen numerosos dispositivos, el último y muy eficaz, fue y es aun, el invento de las prestigiosas instituciones que definen, tal vez con la misma fórmula de la coca cola (que es secreta); el riesgo país cuyo resultado condena a pagar tasas de usura a quienes no son favorecidos por esos “señores” que evalúan al mundo.
La actual crisis del sistema financiero que sufren los pueblos de los países desarrollados y no sus clases dominantes, los puso en evidencia aunque los cínicos que critican a nuestro INDEC omitan denostarlos.
¿Qué pensará un trabajador asalariado de EE UU o de España de esos gurúes que dicen en qué lugar del mundo es riesgoso invertir?
Estos últimos casi 7 años a los argentinos nos han pasado muchas cosas, pero hay una que no se menciona, que tiene que ver con la salud de los pueblos y es haber recuperado nuestra autoestima, primer paso para enfrentar las dificultades que nos vienen siendo impuestas como casi desde el origen de nuestro nacimiento como nación. Tal vez sea esa la causa básica de tanta intención de desanimarnos.

martes, 2 de febrero de 2010

La campana que incomoda a los empleados del establishment

 
 

http://anti-q-carachas.blogspot.com/2010/01/denuncia-contra-ernestina-herrera-de.html

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"EL TERROR SE BASA EN LA INCOMUNICACIÓN, DIFUNDA ESTA INFORMACIÓN, VUELVA A SENTIR LA SATISFACCIÓN MORAL DE UN ACTO DE LIBERTAD" R. Walsh

"Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo" - (Paulo Freire)
Most teachers teach facts, good teachers teach ideas, great teachers teach how to think. Jonathan Pool



The hottest places in hell are reserved for those who, in times of great moral crisis, maintain their neutrality. Dante



La ignorancia es el peor enemigo de la civilizacion, y la ignorancia suele ser, en sus efectos y frecuentemente en sus impulsos, tan malvada como la misma maldad. Eugenio Maria de Hostos


Todo taller de FORJA parece un mundo que se derrumba.
Mónica
monica@loquesomos.org



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